miércoles, 18 de febrero de 2009

El fin de la timidez

Hola Atilio, ¿como anda la vida?, espero que bien… En estos días que estuve por ahí, pensando y recordando se me vino a la cabeza el paso por la escuela secundaria. ¿Te acordas?.
Me acuerdo que era re bobalicón, le tenía pánico a las mujeres y era medio traga… De esos a los que ahora me gustaría pegarles. Era de esos buenazos que solo pensaban en no meterse en el camino de nadie, no molestar y que repetía para adentro "no me miren, no me miren, tengo miedo" y otras estupideces. Sí, de esos Atilio, me da vergüenza hasta contarlo, era patético, todos los chicos pensando en ir a bailar, ya que en esa época es donde se comienza a interactuar con el sexo opuesto, yo solo pensaba en el deporte, lejos de las mujeres.
A raíz de estos pensamientos recordé el episodio que me hizo despertar hacia la vida, respirar el aire del éxito y volar sin alas hacia el cielo de los afortunados hasta el día de hoy, que me parece que estoy a punto de pegarme un porrazo terrible.
Todo empezó un día de Abril, esos días grises de otoño que no nos queremos despegar de la cama. Además recuerdo que hacía bastante frío, mucho viento y mi vieja estaba insoportable. Llegué al colegio como siempre 15 minutos antes del horario, me gustaba ser el primero, obvio, el traga. Apenas me había sentado cuando aparece ella, Julieta, mi compañera de toda la vida. Tenía una buena relación, obviamente al saludarla salía inmediatamente esa risita boba "jijiji" y pensaba que vomitaba. Era la chica más linda que había visto en la vida, rubia, pelo enrulado, ojos café, y un perfumito que me hacía llegar al cielo. Siempre rodeada de chicos, los "machitos" del colegio, la seguían los más grandes, pero a nadie daba bola. Había pasado un minuto cuando vuelve hacia donde yo estaba y me dice:

- Hola Fran, ¿Cómo estás? Dijo sonriente…
- Todo tranquilo por suerte - le respondí tartamudeando.
- Desde hace un tiempo que vengo pensando que nos conocemos hace mucho y no se nada de vos, ¿haces algo hoy a la tarde? ¿Queres venir a tomar mate a casa?.

Casi me muero, las piernas comenzaron a temblar y mi estomago empezó a fabricar más jugos de los normales, tanto que repetí varias veces la comida de la noche. No sabía que decirle, obvio que quería, pero... ¿que tengo que hacer?, ¿Cómo tengo que actuar?, si le digo que sí, ¿pareceré desesperado?, ¿o desinteresado?. Mi cuerpo sufrió varias alteraciones a lo largo de esos cinco segundo eternos. Mi contestación fue simple y directa, me paré, abrí los ojos más de lo normal y como parado frente a un estrado le dije "Sí". En ese momento me di cuenta que ella estaba esperando algo más, una respuesta más larga, no sé, como que le parecí un pelotudo. Quedamos en el horario y ella volvió a su banco, empezaron a llegar los demás compañeros y la mañana siguió su curso, en mi caso esperando que la tarde no llegue nunca. Pero llegó…

Después de comer, en vez de partir hacia mi cama para tomar la siesta sagrada antes de "los súper campeones" programa que esperaba cada tarde, emprendí la travesía más complicada de mi vida, hablar más de cinco minutos con una chica. Pensé qué le iba a decir, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, necesitaba hablar con algún amigo para preguntarle, pero... ¡todos eran igual que yo!, que problema. Tenía un miedo terrible cuando toque el timbre del 2do "A", Me anuncié y tocaron la chicharra para que la puerta se abra. Subí y entré en su casa.
Ya me estaba esperando con los mates, me temblaba todo, no podía agarrar bien el mate siquiera. De a poco me fui relajando y tomando confianza, como si en realidad estuviese hablando con un amigo. Y así pasó la tarde, charlando, riendo y tomando mate. Llegando las 19 decidí retirarme hacia casa. Caminando despacio, recordando cada momento vivido y dándome cuenta que las mujeres no son lo que el terror nos dice, sino lo que Julieta me demostró. Las mujeres no comían a nadie, no había que tenerles miedo. Luego de un tiempo empezamos a salir y noviamos pero esa es otra historia que no tengo ganas de contarte ahora…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Q haces Cookie!! me interesa saber como sigue la historia con la del 2º "A" asiq ponete las pilas y en algun ratito q tengas en el trabajo ponete a escribir q estas vago ultimamente, te olvidas de Atilio pero el no se olvida de vos
Besos GalleTita!!
Veni a tomar el coffee con nosotras

Anónimo dijo...

Cheeeee hace milllll que no escribis que pasa???????
daleee me gustan tus historias!