Atilio!!! Perdoname!!! Se que hace tiempo que te tengo olvidado pero para que voy a mentirte con excusas baratas y sin sentido, la verdad me ocupe más en encaminar mi vida, que alegrar la tuya.
La historia que te traigo hoy peca de ser graciosa, del amor y otros demonios. Hace tiempo que me vengo acordando de vos, de las vivencias que me traías con tus relatos y me di cuenta que por poco que parezca debía alimentar tu alma.
Hace mucho tiempo, caminando sin destino por las deliciosas playas de San Clemente viví el mejor de los sueños, el de sentir que el mar terminaba en la mirada ya que con ella al lado no necesitaba la eternidad, solo disfrutar de su mirada y su corazón.
Mañana típica en la costa, soleada pero ventosa me deslizaba sin destino hacia el horizonte cuando la vi. Vestida completamente con una remerita y unos jeans se encontraba sentada mirando el mar con una lágrima en su mejilla. Me conmovió la imagen, quede como congelado por aquella visión. Me acerqué despacio hasta donde estaba y sin dejarla mirarme me arrodillé y comencé la charla.
- Hola, perdona que te moleste, pero te vi llorando y no pude ignorarlo, ¿puedo ayudarte?
- No creo que puedas – dijo ella.
- Dame una oportunidad, camina conmigo…
Me miró y con dudas más que ganas aceptó.
Caminamos como un siglo antes de que pudiese hablarle, tome coraje y con un miedo atroz le dije.
- Disculpame si molesta la pregunta, ¿queres contarme que te pasa?.
- ¡Estoy cansada de esta vida! – dijo con una lágrima cayendo hacia su remera.
- Pero nada puede ser tan grave – le dije.
- ¿Y sabes lo que más me duele? Que a él no le importa.
- Pero para, explicate mejor… ¿que paso?
- Me dejó… - dijo mirándome.
- Pero seguramente tendrá arreglo – le dije tratando de que piense que es verdad.
- Esto no… te lo aseguro…
- ¿Queres tomar algo? Y me contas bien…
- Dale…
Paramos en el primer balneario que divisamos, ella se pidió una coca light y yo una seven. Ahí comenzó a contarme la historia. Parece que el pibe con el que ella noviaba hacía seis años le había dicho que no podía salir más porque se había enganchado con otra. Que la quería un montón pero que en la vida uno tiene que seguir al corazón y que realmente el suyo le decía que no esté con ella. No paraba de llorar, y no sabía como consolarla. No soy bueno para esos momentos, habría salido con algún chiste malo seguramente, pero preferí escuchar a hablar. Terminamos las gaseosas y seguimos caminando.
No sé cuanto paso, entre charla y charla, pero mis pies decían años. Ya no lloraba, todo lo contrario, se dibujaba una sonrisa que me hacía soñar. Se me cruzaron miles de imágines por la mente y lo único que agradecía era que me quedaba una semana más de vacaciones para conocerla. Después de horas me dí cuenta que era la mujer que esperaba.
No sé que hora era, pero el sol casi desaparecía, la acompañe hasta el hotel en el que paraba y me pidió que la espere un momento. Unos minutos después, más de los que hubiese aguantado en otra oportunidad, la veo salir con un bolso. Pregunté al instante que hacía con el, esperando que no me de la respuesta que me aterraba. Me vuelvo a casa dijo, voy a sacar pasaje en el primer micro que salga. Me quería morir, se me estaba yendo mi ángel, mi presente y sin ningún lugar a dudas mi futuro. Trate de convencerla que no se vaya pero por supuesto, no lo logré.
Llegamos a la estación, sacó pasaje para el micro que para mi maldita suerte ya la estaba esperando y con un beso en la mejilla se despidió, agradeciéndome ser tan bueno con ella.
Y partió, sin yo saber su destino ni ella interesada en que lo sepa. El camino a casa fue el más largo que transité en mi vida cuando me dí cuenta que la vida me regaló ese día, pero que el destino no dejó que sea el último.
martes, 9 de diciembre de 2008
viernes, 4 de abril de 2008
El diccionario de las actitudes femeninas
¿Cómo andas Atilio tanto tiempo?, calculo que me extrañaste en este tiempo que me tome para pensar y juzgar mis actitudes venideras. Fueron días de relajación y tranquilidad absoluta donde solo vos llenabas mis pensamientos. Se que esto puede sonar algo homosexual, pero como vos no tenes sexo no importa…
En esta ocasión voy a aprovechar a contarte mis experiencias con el sexo opuesto, complicadas como verás a continuación ya que cada mujer con la que me he encontrado me ha dejado algo, lo podríamos llamar ¡ODIO!. Bueno, es verdad, tampoco me tengo que ir al extremo así que llamémoslo odio. Voy a relatártelo como si fuese un diccionario de actitudes femeninas.
1 – La Histérica.
Mujer de carácter cambiante. Puede expresar Amor y odio en fracciones de cinco minutos garantizando que en los dos casos está mostrando lo que siente. Se caracteriza por repetir varias veces por semana la frase "¡Nunca te dolió la cabeza a vos!" con tanta convicción para que el hombre logre sentirse mal de que no le duela. Existe una frase que mantiene la paz entre el hombre y esta mujer "Sí querida".
2 - La chica del tiempo.
Fracciona todas las actitudes de su vida marcando un tiempo. Por ejemplo "Hasta que no llevemos seis meses de novios, ¡olvidate!" o "¡En quince minutos!", Recomendación, nunca llegues tarde a una cita y/o salida, puede llegar a ser perjudicial para la salud (Ley Nº 23.344).
3 - La empalagosa
Mujer que no se despegará de tu persona aunque sea lo último que haga. Tiene un misteriosa obsesión por los llamados telefónicos, mail, mensajes de texto que los científicos de la NASA no han logrado identificar (creen que puede ser una actitud extraterrestre). Pueden llegar a amar tanto que nada más en su vida vuelva a tener sentido.
Nota del autor: Esta es la mujer que en el futuro tendrás que soportar hasta que la muerte los separe, o sea, dos años, cinco días, veintitrés minutos, cero segundos, BIP.
4 - La roñosa
Mujer desprolija y olorienta capaz de revolucionar estomacalmente a una persona. Sus fuertes olores suelen sorprender al hombre luego de una actividad compleja y dolorosa como es la primera cita. Esta mujer es muy difícil de encontrar, sobre todo desde que existen los perfumes y desodorantes más accesibles en el mercado. Recomiendo huir ante un simple olorcito como es el bacalao.
5 - La machona
Mujer que no se la reconoce como tal. Es capaz de derrotarte en pulseadas, golpes de hombros, pogo, pelea de dedos, golpecitos en la oreja, nalgueadas, distancia de escupidas y otras cosas que antes realizabas con tus amigos. Es una gran compañera los domingos a la noche viendo Fútbol de primera pero un pésima cuando tenes un casamiento.
Nota del Autor: Nunca romperle el corazón, ya que a vos te romperá los huesos…
Este pequeño resumen de las personalidades con las que me he encontrado Atilio, retrata el porque estoy solo, pero también muestra el porque sigo intentando. Espero que todas las Atilios reflexionen junto a mí y vuelvan a ser esas amadas personas que todos nosotros añoramos. No se tiren abajo y no demuestren debilidad como ha hecho nuestra querida presidente (no puedo ocultar lo que me molesta que se auto denomine presidenta en sus últimos discursos). Chicas, mujeres, personas, las amo, las odio, ¡denme más!.
En esta ocasión voy a aprovechar a contarte mis experiencias con el sexo opuesto, complicadas como verás a continuación ya que cada mujer con la que me he encontrado me ha dejado algo, lo podríamos llamar ¡ODIO!. Bueno, es verdad, tampoco me tengo que ir al extremo así que llamémoslo odio. Voy a relatártelo como si fuese un diccionario de actitudes femeninas.
1 – La Histérica.
Mujer de carácter cambiante. Puede expresar Amor y odio en fracciones de cinco minutos garantizando que en los dos casos está mostrando lo que siente. Se caracteriza por repetir varias veces por semana la frase "¡Nunca te dolió la cabeza a vos!" con tanta convicción para que el hombre logre sentirse mal de que no le duela. Existe una frase que mantiene la paz entre el hombre y esta mujer "Sí querida".
2 - La chica del tiempo.
Fracciona todas las actitudes de su vida marcando un tiempo. Por ejemplo "Hasta que no llevemos seis meses de novios, ¡olvidate!" o "¡En quince minutos!", Recomendación, nunca llegues tarde a una cita y/o salida, puede llegar a ser perjudicial para la salud (Ley Nº 23.344).
3 - La empalagosa
Mujer que no se despegará de tu persona aunque sea lo último que haga. Tiene un misteriosa obsesión por los llamados telefónicos, mail, mensajes de texto que los científicos de la NASA no han logrado identificar (creen que puede ser una actitud extraterrestre). Pueden llegar a amar tanto que nada más en su vida vuelva a tener sentido.
Nota del autor: Esta es la mujer que en el futuro tendrás que soportar hasta que la muerte los separe, o sea, dos años, cinco días, veintitrés minutos, cero segundos, BIP.
4 - La roñosa
Mujer desprolija y olorienta capaz de revolucionar estomacalmente a una persona. Sus fuertes olores suelen sorprender al hombre luego de una actividad compleja y dolorosa como es la primera cita. Esta mujer es muy difícil de encontrar, sobre todo desde que existen los perfumes y desodorantes más accesibles en el mercado. Recomiendo huir ante un simple olorcito como es el bacalao.
5 - La machona
Mujer que no se la reconoce como tal. Es capaz de derrotarte en pulseadas, golpes de hombros, pogo, pelea de dedos, golpecitos en la oreja, nalgueadas, distancia de escupidas y otras cosas que antes realizabas con tus amigos. Es una gran compañera los domingos a la noche viendo Fútbol de primera pero un pésima cuando tenes un casamiento.
Nota del Autor: Nunca romperle el corazón, ya que a vos te romperá los huesos…
Este pequeño resumen de las personalidades con las que me he encontrado Atilio, retrata el porque estoy solo, pero también muestra el porque sigo intentando. Espero que todas las Atilios reflexionen junto a mí y vuelvan a ser esas amadas personas que todos nosotros añoramos. No se tiren abajo y no demuestren debilidad como ha hecho nuestra querida presidente (no puedo ocultar lo que me molesta que se auto denomine presidenta en sus últimos discursos). Chicas, mujeres, personas, las amo, las odio, ¡denme más!.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)